sábado, 3 de julio de 2010


El aire dividido es motivo de batalla en esa estrecha habitación amarilla. Color que ciega, deslumbra y asfixia mucho más de lo normal. Donde van a dejar las antiguas esperanzas descorazonadas, perdidas, incrustadas en la piel del pasado oscuro y silencioso aquellas almas perdidas. Donde todos y cada unos de sus habitantes se hacinan y pervierten buscando algún tipo de satisfacción, habiendo degenerado ya hasta la última gota de la vida que les queda.
Y giras y miras y tiras un recuerdo, o una envejecida sonrisa al desván, al rincón de las cosas nunca dichas, perdidas. Tal vez para cambiarlo por algún tesoro del alma que alguien dejó:
Una lágrima congelada. Una falsa caricia. Un sueño rosa, o azul. Una melodía plagada de recuerdos ajenos. Amor en lista de espera. Fotos que capturan vidas. Imágenes encerradas en sí. Ilusiones sin cauce. Música…
Y así elegir un plan análogo para aquellos que vuelan en habitaciones cerradas.

1 comentario:

Fabiola Campaña dijo...

Yo no paro en volar en haitaciones cerradas
y adeas cuadradas! con esquinas que me hacen parar aveces el vuelo, es un poco desesperante cuadno esas habitaciones no tiene opcion de salida,
ni lista de espera =)